Un petrolero fantasma con un millón de barriles de crudo está a punto de convertirse en una «bomba ecológica»

El Mar Rojo es testigo de una potencial bomba ecológica. El perolero FSO Safer, anclado frente a las costas de Yemén con un millón de barriles de crudo podrían ocasionar una catástrofe en cualquier momento en caso de que se hunda.

De acuerdo a los documentos a los que accedió la agencia The Associated Press, el barco está abandonado desde hace 5 años y tiene daños irreversibles en las tuberías, lo que aumenta el riesgo de hundimiento.

El registro en imágenes que consiguió la agencia AP sobre el derrame de petróleo en la superficie del barco. (Foto: AP/I.R. Consilium)
El registro en imágenes que consiguió la agencia AP sobre el derrame de petróleo en la superficie del barco. (Foto: AP/I.R. Consilium)

El problema para recuperar la embarcación, algo que consideró la ONU según la documentación, es que la zona en la que quedó es controlada por rebeldes hutíes, lo que hace imposible cualquier tipo de operación. La gigantesca nave oxidada y destartalada está anclada en esa región, sin que nadie lo pueda recuperar. «Los hutíes decididamente son responsables de que la ONU no haya podido examinar el buque», aseguró un diplomático europeo, sin revelar su identidad a AP.

Las tuberías están oxidades y en un estado irreversible. (Foto: AP/I.R. Consilium)
Las tuberías están oxidades y en un estado irreversible. (Foto: AP/I.R. Consilium)

La agencia consultó a Ian Ralby, fundador de I.R. Consilium y experto en seguridad marítima, para saber si es posible armar algún tipo de operativo que evite una situación catastrófica. «Si se tardó todos estos años para enviar un simple equipo a hacer una evaluación, no tendremos una segunda oportunidad para realizar un salvataje», comentó.

El barco está a punto de hundirse en el Mar Rojo. (Foto: AP/I.R. Consilium)
El barco está a punto de hundirse en el Mar Rojo. (Foto: AP/I.R. Consilium)

Entre la información que procesó AP figura una carta firmada por el ministro de Petróleo de Yemen en 2019, dirigida al Primer Ministro, que sintetizaba las severas complicaciones que tiene el barco.

«El óxido cubrió algunas partes del petrolero además de los equipos, el sistema de extinción de incendios dejó de funcionar y lo más peligroso es que el gas que cubría el petróleo en los tanques se escapó. Se usaba para evitar que los tanques explotaran”, dice el texto, lo que vislumbra el principal problema de los especialistas.

El buque, de fabricación japonesa, fue construido en los 70. Lo compró Yemén en la década del 80 para almacenar la exportación de hasta 3 millones de barriles de petróleo. Tiene tiene 36 metros de largo, 34 tanques de almacenamiento y para poder movilizarse, necesita 11 mil toneladas de combustible.

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