Un ambicioso Villarreal vuelve a ilusionar de la mano de Emery

El entrenador del Villarreal C.F, Unai Emery (i). EFE/Marcial Guillén/Archivo

El entrenador del Villarreal C.F, Unai Emery (i). EFE/Marcial Guillén/Archivo

Vila-real (Castellón), 8 sep (EFE).- El Villarreal CF afronta esta temporada 20-21 con un proyecto que ha generado mucha ilusión y esperanzas entre sus aficionados, que ven cómo el club parece haber dado un salto de ambición respecto a otras temporadas.
Una sensación que se sustenta por la llegada de Unai Emery como técnico, lo que supone una apuesta de peso en el banquillo. El vasco es el técnico que llega al Villarreal con mayor currículum, siendo un perfil de entrenador por el que el Villarreal no solía apostar.
En las últimas temporadas, el club prefirió en el banquillo a gente de la casa, como Javi Calleja, Julio Velázquez o Juan Carlos Garrido, o técnicos de un perfil alto, pero sin llegar a lo realizado con anterioridad por Emery como Manuel Pellegrini, Ernesto Valverde o Marcelino García Toral, que, salvo el primero -campeón en Sudamérica con Ríver-, llegaron al Villarreal sin haber entrenado aún a equipos de alto nivel.
El otro movimiento que ha hecho que todo el mundo mire al Villarreal es la llegada al club de los futbolistas Dani Parejo, el francés Francis Coquelin y el japonés Take Kubo, que ficharon en menos de una semana, y que supusieron una inyección de moral para los seguidores amarillos, y un toque de atención para el resto. Posteriormente ha reforzado la portería con el meta argentino Gero Rulli.
Y es que en menos de dos años, el Villarreal ha sido capaz de fichar a jugadores como Raúl Albiol, Alberto Moreno, Vicente Iborra, Paco Alcácer o Gerard Moreno, todos ellos futbolistas que dan un salto de calidad y competitividad al equipo.
A esos jugadores se les suman la vieja guardia amarilla, con Asenjo, Mario, Trigueros, Jaume Costa o Moi Gómez, que ya forman una base de jugadores de la casa y a los que se suman los jóvenes valores como Pau Torres, Ontiveros, Chukwueze, Pedraza, Morlanes o Fer Niño, entre otros.
El Villarreal ya contaba con un buen bloque, que acabó muy fuerte el campeonato con Calleja, por lo que ya tiene una base. Pero ahora habrá que ver como influye la llegada de Emery y su idea de juego, que en un principio le debe dar un punto más al equipo.
Además, el equipo debe seguir reforzándose, ya que con las salidas del equipo de Bruno, Cazorla, el portero Andrés Fernández, la del lateral Xavier Quintillà, la del delantero Enes Ünal o la del centrocampista Zambo Anguissa, han obligado a hacer movimientos como los anteriores, y obligan a otros movimientos.
El club debe buscar un central derecho que pueda sustituir a Raúl Albiol, un mediocentro que cubra la no continuidad de Anguissa, aunque la idea es apurar hasta el final su posible continuidad. Y habrá que ver si se acude al mercado con otras necesidades que se puedan dar en estas semanas, aunque la idea no es la de una salida de peso en el mercado que resta.
Respecto al objetivo del equipo, está claro que pasa por estar en las plazas altas de la tabla clasificatoria, aspirar a repetir en puestos europeos a final de año. Mientras que con la llegada de Emery, se busca poder llegar lejos en las copas, ya sea del Rey o Liga Europa, y ver si con el técnico vasco y su experiencia en finales, el equipo pueda dar ese salto definitivo ya que siempre se ha quedado a puertas de una de ellas.
En estas semanas de pretemporada Emery ha trabajado con un sistema 4-4-2, siendo un equipo que buscaba la solidez atrás, la velocidad, el fútbol agresivo y muy vertical. El técnico ha empezado a trabajar con un once tipo con: Sergio Asenjo, Rubén Peña, Albiol, Pau Torres y Alberto Moreno (al que su lesión de rodilla lo deja fuera del arranque), lo que le da opciones a Alfonso Pedraza. Un centro del campo con Parejo y Coquelin como pivotes, con la alternativa de Iborra; al que acompañaban en las bandas Samu Chukwueze y Moi Gómez, con la opción de Kubo como alternativa. Y con una delantera con Gerard Moreno como enlace, y con Paco Alcácer como delantero referente.
El Villarreal recupera una capacidad competitiva que le permite aspirar a un gran año, aunque habrá que ver como se le da en un año tan extraño. El no poder contar con público en el campo es una decepción para todos, ya que hay y había muchas ilusión y esperanzas en el club por alcanzar una gran masa social, y la de los aficionados que quieren ver a este equipo de Emery.

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