Tercera noche a la intemperie para miles de migrantes de Lesbos

Miles de demandantes de asilo pasaron su tercera noche a la intemperie en la isla griega de Lesbos, a veces sin mantas, cerca del campamento de Moria, devastado por el fuego, al tiempo que un gran contingente de fuerzas policiales llegó al puerto el viernes por temor a protestas antiinmigrantes de los habitantes.

Once vehículos de la policía y dos cañones de agua llegaron al puerto de Mitilene, la capital de la isla, dijeron los periodistas de la AFP en el lugar.

Dos furgonetas de la policía bloquearon la carretera cerca del puerto para impedir el acceso a los demandantes de asilo. Al menos nueve batallones de policía llegaron a Lesbos desde el martes, según una fuente policial.

A lo largo de la carretera que va de Moria al puerto de Mitilene había familias de migrantes acampadas en la acera, algunas sin tiendas de campaña.

«Lo hemos perdido todo, estamos abandonados a nuestra suerte, sin comida, sin agua, sin medicamentos», dijo Fatma Al Hani, una siria de Deir Zor, con un niño de dos años en brazos.

Los incendios del martes y el miércoles por la noche, que destruyeron el campo superpoblado y sórdido de Moria, apodado «la jungla», dejaron a casi 12.700 personas sin refugio, incluidos 4.000 niños.

En su lucha por ayudar a los miles de personas sin hogar, el gobierno pidió a las autoridades locales de Lesbos una «solución rápida» para albergar a los sin techo.

Pero el jueves, cerca de las restos del campo, la población local bloqueó las carreteras para tratar de impedir la instalación de nuevas tiendas.

«Ahora o nunca tenemos la oportunidad de cerrar Moria para siempre. No queremos otro campamento y nos vamos a oponer a todas las obras que se están haciendo», dijo Vaguélis Violatzis, presidente de la localidad de Panagiouda.

– Movilización europea –

Para ayudar a Grecia, el jueves se lanzó una iniciativa europea.

Desde la isla francesa de Córcega, donde el jueves se celebró una cumbre de países del sur de Europa, el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, instó a la Unión Europea a situar la crisis de la migración en el centro de sus preocupaciones: «Europa debe pasar de las palabras de solidaridad a una política de actos de solidaridad».

La canciller alemana, Angela Merkel, anunció el lanzamiento de una iniciativa franco-alemana para permitir la acogida en la UE de los menores que se encontraban en Moria.

En ese sentido, diez países del bloque indicaron que recibirían a unos 400 migrantes menores, según afirmó el viernes el ministro del Interior alemán Horst Seehofer, que precisó que Alemania y Francia acogerán cada uno entre 100 y 150 niños.

Los Países Bajos recibirá a unos cien migrantes, la mitad de ellos menores, y Finlandia acogerá once niños.

El vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, que visitó Lesbos el jueves, dijo que en las próximas horas habrá buques financiados por la UE para alojar a los solicitantes de asilo más vulnerables.

El gobierno de derecha griego, que lleva un año en el poder, endureció la política migratoria y prometió la construcción de nuevos centros de registro cerrados en Lesbos y en las otras cuatro islas del Egeo donde viven en total más de 24.000 personas, cuatro veces más de su capacidad inicial.

Una reciente ley aprobada por el Parlamento tiene por objeto limitar el número de oenegés que ayudan a los refugiados en los campamentos de todo el país para que el gobierno pueda tener más control sobre la situación.

El jueves, algunas oengés de derechos de los refugiados dijeron a la AFP que tuvieron que distribuir discretamente alimentos entre los refugiados por temor a que las fuerzas de seguridad no los dejaran.

La Protección Civil griega declaró el estado de emergencia durante cuatro meses en Lesbos, que tiene una población de 85.000 habitantes y es la principal puerta de entrada de los migrantes a Grecia por su proximidad a Turquía.

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