Prudencia o vuelta a casa: los estudiantes de EEUU inician un año impredecible

Seth Mabry debe comenzar su segundo año en la Universidad de Nueva York (NYU) y dice estar dispuesto a hacer sacrificios en tiempos de coronavirus. «Voy a seguir todas las reglas», promete el joven de 19 años.

«Haré todo lo posible para evitar que nos envíen de regreso a casa», asegura.

No es el único. La prudencia es clave para evitar un nuevo cierre del prestigioso campus situado en el corazón de Greenwich Village, según una decena de estudiantes de NYU consultados por la AFP.

Carolyn Erickson soñaba con un primer año universitario lleno de nuevos encuentros y descubrimientos en Nueva York.

Pero esta joven proveniente de los suburbios de Washington DC, que estudiará ciencias del medio ambiente, renunció por ahora a las fiestas y a todas las actividades extracurriculares presenciales «hasta que haya una vacuna», para que este primer año no sea «arruinado» por el virus.

«Sí, cambia la vida estudiantil, pero es un cambio necesario», dijo mientras hacía fila para someterse a un test de covid-19, como requiere la universidad para todos los estudiantes y personal del campus antes del comienzo de clases.

– Cierres en serie –

Los cierres de universidades se han multiplicado en los últimos días. La otra gran universidad de Nueva York, Columbia, anunció la semana pasada que renunciaba a las clases presenciales para sus estudiantes de primer ciclo.

Esta semana se sumaron a esa decisión las grandes universidades de Carolina del Norte en Chapel Hill, que habían abierto hace una semana, Michigan State y Notre Dame, en el estado de Indiana.

La decisión se debe a la aparición de focos de coronavirus vinculados a reuniones de estudiantes que no llevaban barbijo o no respetaban el distanciamiento social.

En total «unas 150 universidades que debían mantener una mayoría de cursos presenciales dieron marcha atrás en las últimas semanas», y podrían sumarse otras, dijo Chris Marsicano, responsable de un proyecto de seguimiento de las universidades estadounidenses frente a la pandemia en la Universidad Davidson, en Carolina del Norte.

Como NYU, la mayoría de las universidades estadounidenses conocidas a nivel internacional solo mantuvieron algunos cursos presenciales este semestre. Y los estudiantes no están obligados a asistir, pueden seguir las clases por Zoom.

Menos de un cuarto de las 5.000 universidades del país prevén un aprendizaje «totalmente» o «mayoritariamente» en persona este semestre, según la revista especializada Chronicle of Higher Education.

– Amenazas de sanciones –

En Nueva York, que registró más de 23.000 muertes por coronavirus desde marzo, la pandemia está controlada desde hace unas semanas, con una tasa de nuevos infectados inferior a 1%, aunque el miedo a una segunda ola sobrevuela.

NYU multiplicó las precauciones: tests de diagnóstico antes del regreso a clases obligatorios, otros miles de tests cada semana, máscaras obligatorias, clases con menos alumnos, entrada escalonada de los estudiantes, bibliotecas y gimnasios cerrados.

La universidad advirtió asimismo que «no dudará en adoptar medidas contra estudiantes o miembros de la universidad que pongan en peligro la salud y la seguridad de nuestra comunidad», según un mensaje publicado el miércoles en su sitio en internet.

Peggy Morton, profesora de ciencias sociales en NYU, enseñará algunas clases en persona, aunque la universidad la autoriza a hacerlo en línea.

«Tengo aprensiones como todo el mundo» pero «esperamos que todo salga bien» y que NYU pueda mostrar a todos los establecimientos que solo ofrecieron clases virtuales que estaban equivocados, dijo.

El debate es fuerte. Las decisiones de algunas universidades, sobre todo las públicas, no escapan a la exacerbada polarización política al acercarse las elecciones presidenciales y legislativas del 3 de noviembre.

El presidente estadounidense, Donald Trump, presiona por la reanudación de las clases presenciales y en los estados republicanos «las universidades tienen tendencia a querer mantener el aprendizaje en persona», subraya Marsicano. En los estados demócratas, ocurre lo contrario.

El debate es aún más polémico para la reapertura de las escuelas primarias y secundarias, ya que la decisión impacta en el retorno al trabajo de los padres.

En la mayoría de las grandes ciudades estadounidenses, gobernadas por los demócratas, los responsables de las escuelas primarias han optado por el aprendizaje 100% virtual.

Nueva York, no obstante, prevé un modelo híbrido, con clases presenciales dos o tres veces a la semana.

Sin embargo la decisión es cuestionada por los sindicatos de maestros, que amenazan con hacer huelga si los 1,1 millones de niños que asisten a las escuelas públicas de la ciudad no se someten al test de covid-19 antes del retorno a clases, previsto el 10 de septiembre.

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