“Nuestra servidumbre es tal vez la más perversa, porque es voluntaria”

Para pensar la escuela, la profesora y filósofa Marina Garcés volvió a ser estudiante. Hace unos años, empezó a tocar el piano y ahora esa experiencia ocupa un capítulo central de su último libro, Escuela de aprendices (Galaxia Gutenberg). “Sentados, aprendiendo la relación con el instrumento, conversando sobre la educación o sobre la vida, soy la aprendiz y mi cuerpo está en posición de empezar de cero. Esta situación es la base de partida de una reflexión que atraviesa todo el libro: la educación es una invitación, el verdadero maestro no es que el que dice ‘haz como yo’ sino ‘hazlo conmigo’, ‘piensa conmigo’, ‘calcula conmigo».

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