Nest Audio, a prueba: un mes con el nuevo altavoz inteligente de Google

En 2019 se vendieron 147 millones de altavoces inteligentes, según Strategy Analytics. La consultora prevé que esta cifra crezca un 17% este año hasta los 170 millones de dispositivos. Gigantes tecnológicos como Google, Amazon o Xiaomi compiten por hacerse su hueco en el mercado. La última apuesta de la compañía de Mountain View se llama Google Nest Audio y su principal novedad es un salto en calidad de sonido respecto a su antecesor, Google Home.

EL PAÍS ha probado durante un mes Nest Audio, que está disponible en color negro y gris claro por 99 euros. El dispositivo se configura con el smartphone a través de la app Google Home en apenas unos minutos. El objetivo principal de la tecnológica es ofrecer un sonido envolvente. El nuevo altavoz suena un 75% más alto que el Google Home y sus bajos son un 50% más intensos, según la compañía.

Para interactuar con Nest Audio, hay que pronunciar el comando mágico. Basta con decir “Hey Google, pon música”, para que acto seguido el altavoz comience a reproducir una canción tras otra. Es posible pedírselo por estilos: de pop a rock pasando por jazz y trap. También se puede solicitar una emisora de radio en concreto o una lista de reproducción de servicios de streaming como Spotify o Youtube Music. Uno de los inconvenientes que puede encontrar el usuario es que, si no tiene suscripción a estas plataformas de música, no podrá elegir una canción en concreto.

Google Nest Audio tiene un altavoz de graves de 75 milímetros y otro de agudos, de 19 milímetros. Además, cuenta con un microprocesador A53 de cuatro núcleos. La tecnológica asegura que el dispositivo, que tiene tres micrófonos, se adapta al ruido ambiente y a lo que se esté escuchando. En general, el sonido que emite el altavoz es claro y de buena calidad —tanto con el volumen bajo como con él al máximo—, aunque a veces se echan en falta graves más rotundos. Además, apenas se aprecia distorsión y las vibraciones al reproducir música son prácticamente inexistentes. Nest Audio es una buena opción para aquellos que busquen un altavoz potente para escuchar música en casa. No obstante, puede quedarse corto para los más audiófilos.

El dispositivo también permite escuchar las noticias, establecer temporizadores, consultar la agenda o el tiempo, preguntar curiosidades, hacer llamadas con Google Duo y controlar otros dispositivos inteligentes del hogar. Por ejemplo, es posible pedirle que encienda las luces o envíe contenido al televisor —siempre que sea compatible con Chromecast—. Nest Audio entiende bastante bien las órdenes que se le lanzan desde distintas distancias e incluso con un ruido bajo de fondo.

Google también ofrece la posibilidad de vincular distintos altavoces para que suenen en estéreo. Desde la app, el usuario puede seleccionar qué dispositivos quiere que reproduzcan música al mismo tiempo. La experiencia ideal, según Google, se consigue al vincular dos Nest Audio. Aun así, también es posible hacerlo con otros dispositivos de la compañía de Mountain View, a riesgo de que la experiencia no sea tan positiva.

Google Nest Audio es bastante grande en comparación con otros dispositivos similares de la compañía. Mide unos 17 centímetros de alto y 12 de ancho y pesa 1,2 kilogramos. Destacan sus curvas y una especie de malla de tela que recubre el altavoz. Google asegura que el 70% de su carcasa está fabricada con plástico reciclado. Nest Audio no es un altavoz inalámbrico. Para que funcione, es necesario tenerlo constantemente conectado con un cable a una toma de corriente. Además de con la voz, el dispositivo tiene tres controles táctiles, que funcionan correctamente: uno para subir el volumen, otro para bajarlo y otro para pausar el audio o darle al play.

Dispositivos conectados y privacidad

Uno de los principales quebraderos de cabeza de las grandes tecnológicas es convencer a los usuarios de que se preocupan por su privacidad. Este tipo de asistentes en ocasiones se activan por error. Diferentes expertos en privacidad e inteligencia artificial como Paloma Llaneza o Ramón López de Mántaras advierten de los posibles peligros de introducir dispositivos de este tipo en el hogar.

La apuesta de Google para que el micrófono no se active sin que se lo pida el usuario es un interruptor físico. Gran parte de sus dispositivos, entre ellos Nest Audio, incluyen este botón en su parte trasera que se puede mover para apagar los micrófonos por completo. Además, es posible pedir al asistente con la voz que elimine la última orden al pronunciar “Hey Google, elimina lo que acabo de decir”. Pero por el momento, la compañía no permite borrar el historial completo pidiéndoselo al asistente con la voz. Es decir, solo es posible hacerlo a través de la aplicación Google Home.

Puedes seguir a EL PAÍS TECNOLOGÍA RETINA en Facebook, Twitter, Instagram o suscribirte aquí a nuestra Newsletter.

Compartir

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: