Miedo al remordimiento

Pasar una noche junto a un cadáver y a una anciana con demencia senil no parece el mejor de los trabajos. Por eso el protagonista de The Vigil, curiosa ópera prima del estadounidense Keith Thomas, pide un dinero extra a sus empleadores. El problema es que los que le pagan son los rabinos de una sinagoga y él mismo no tiene un empleo al uso, sino una labor religiosa que, en principio, parece enfrentada con el dinero: es un shomer, el encargado de custodiar el cuerpo. Y, sin embargo, las remuneraciones existen en la práctica, con el acicate de que en la historia de Thomas el vigilante ha perdido la fe y, al tiempo, parece gangrenado por el remordimiento.

Seguir leyendo

Compartir

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: