Los drones campearon en los cielos de Karabaj

La robotización de la guerra llegó a Nagorno Karabaj: los drones han surcado los cielos de la zona del conflicto entre azerbaiyanos y armenios, sembrando destrucción y pánico en dos semanas de combates. En la imagen, restos de un dron caído en Stepanakert. EFE/Pablo González

La robotización de la guerra llegó a Nagorno Karabaj: los drones han surcado los cielos de la zona del conflicto entre azerbaiyanos y armenios, sembrando destrucción y pánico en dos semanas de combates. En la imagen, restos de un dron caído en Stepanakert. EFE/Pablo González

Stepanakert (Nagorno Karabaj), 10 oct (EFE).-La robotización de la guerra llegó a Nagorno Karabaj: los drones han surcado los cielos de la zona del conflicto entre azerbaiyanos y armenios, sembrando destrucción y pánico en dos semanas de combates.
Se oyen perfectamente cuando están en el aire. Su motor, al menos el de algunos modelos, emite un ruido característico, como un mosquito de considerable tamaño.
La intensidad del zumbido aumenta cuando el dron, tras hallar un objetivo, acelera y se lanza contra él con su carga explosiva.
Vuelan donde quieran y lo hicieron cada vez más sobre Stepanakert.
«Cuando oigo ese ruido intento resguardarme en un edificio y no asomar la nariz», dice a Efe Hovig, un habitante de Stapanakert, que admite que «uno se pone muy nervioso».
No es la primera vez que los drones, considerados el arma del siglo XXI, se utilizan en el conflicto entre armenios y azerbaiyanos. Las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán emplearon aparatos no tripulados Harop, de fabricación israelí, en la llamada guerra de los Cuatro Días en 2016.
Pero ahora han sido actores habituales en las operaciones militares en la zona del conflicto de Nagorno Karabaj, en particular del Ejército azerbaiyano, que cuenta una clara superioridad en este tipo de aparatos volantes.
Además de los Harop, dron suicida, Azerbaiyán cuenta con otros modelos israelíes como el Orbiter o el Hermes, y los defensores de Stepanakert aseguran haber avistado drones de fabricación turca Bayraktrar TB12.
Armenia apenas cuenta con este tipo aparatos, aunque ha desarrollado un dron propio, el Krunk (Cisne).
UNA ARMA PARA CASTIGAR A LA POBLACIÓN CIVIL
«Los azerbaiyanos usan los drones para castigar a la población civil», dijo a Efe el defensor del Pueblo de la autoproclamada república de Nagorno Karabaj (RNK), Artak Beglarián.
Explicó que con el empleo de estos aparatos lo que se busca es crear «condiciones de vida insoportables para la gente, ya que atacan infraestructuras civiles claves, como plantas eléctricas, depósitos de agua y gas».
«¡Debería ser una arma prohibida!», exclama Rita, una mujer de mediana edad, que permanece en la capital de la RNK pese a que -asegura- podría haberse evacuado Armenia.
LOS DRONES CAMBIAN EL ARTE DE LA GUERRA
Expertos militares coinciden en que una de las peculiaridades de la guerra en Nagorno Karabaj ha sido el amplio uso de aparatos volantes no tripulados.
«Los drones han cambiado la táctica en el campo de batalla, son una innovación en el arte militar», dijo Efe el general Amirán Salukvadze, ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea de la vecina Georgia.
Agregó que Turquía, el gran aliado de Azerbaiyán, recurrió a los drones en Siria y, ahora, el Ejército azerbaiyano utiliza ampliamente esta táctica.
EFICACES Y BARATOS
«Los drones son eficaces, muy baratos en comparación con las aeronaves tripuladas y permiten reducir las bajas propias durante las acciones de combate», explicó el general georgiano.
Salukvadze señaló que para esta guerra «Azerbaiyán se preparó bien y compró a Israel y Turquía drones de distintas modificaciones, de exploración y de ataque».
«Sin aviación hoy es imposible vencer. Pero en lugar de gastar millones de dólares en comprar un avión y preparar al piloto, es mucho más barato adquirir drones y dirigirlos de manera remota», agregó.
La ventajas que ofrecen los aparatos no tripulados, según el general, son numerosas: no pueden cargar toneladas de bombas, pero son eficaces y difíciles de detectar por las defensas antiaéreas.
«Hoy en día un misil antiaéreo es más caro que un dron enemigo, cuando hace algunos años los misiles eran más baratos que los aviones. Es decir, desde el punto de vista económico los drones son mucho más convenientes», resumió.
Pablo González

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