Los bulos, el virus y la censura: Wikipedia cumple 20 años afrontando retos inéditos

La Ilustración se enfrentó a prejuicios que han llegado hasta nuestros días. Denis Diderot, uno de los padres de La Enciclopedia, rompió los esquemas de las élites culturales al asegurar que la enciclopedia ideal debía ser creada por gente de todo tipo, sin importar su formación. Tendría que transcurrir un siglo y medio para que alguien llevara a la práctica su idea. Y las élites siguieron desconfiando.

Wikipedia fue durante años una gran broma. Citarla en una discusión, no digamos en un trabajo académico, era símbolo de poca consistencia. En 2001, año de su nacimiento, parecía imposible que hiciera sombra a la prestigiosa Enciclopedia Británica. Esta era la antítesis del viejo axioma de la Ilustración: contaba con expresidentes y premios Nobel entre sus colaboradores, se exhibía en las casas como símbolo de refinamiento cultural, postureo académico. Dejó de imprimirse en 2012. Para entonces, trasladar su hegemonía a la red era imposible: Wikipedia acaparaba ya el 97% del mercado de las enciclopedias en línea. Este viernes 15 de enero, cuando se cumplen exactamente 20 años de su lanzamiento, bascula entre el quinto y el duodécimo lugar más visitado de Internet. La Británica online ocupa el puesto 1773.

“Nunca fuimos tan malos como pensaban que éramos, ni somos tan buenos como piensan que somos”, dice con sorna Jimmy Wales, fundador de Wikipedia en una conferencia virtual ante varios periodistas internacionales. Con motivo de su 20 cumpleaños, Wales y Katherine Maher, CEO de la fundación Wikimedia, hacen un balance del camino recorrido hasta ahora. Un balance enormemente positivo.

“En estos 20 años Wikipedia se ha convertido en una parte integral de nuestras vidas”, arranca Maher, “de formas muchas veces invisibles. Está en los asistentes de voz, en nuestros teléfonos, en las aplicaciones de traducción de idiomas… Se ha convertido en la espina dorsal de Internet”.

Cuando Wikipedia vio la luz, en 2001, nadie podía imaginar esta realidad. Y eso que la web nació con unas ambiciones bastante megalómanas: recopilar todo el conocimiento humano. Aunque ande lejos de conseguirlo, por el camino ha publicado 50 millones de entradas escritas en 300 idiomas diferentes. La fórmula con la que lo ha conseguido es sencilla: convertir a los usuarios en editores, gente que comparte su conocimiento de forma gratuita. Y hablamos de mucha, mucha gente: unos 250.000 voluntarios mensuales. Pero no son las cifras las que hacen única a la enciclopedia online, son las formas. Wikipedia es una feliz excepción en Internet. Es la única gran web que no tiene fines comerciales. No monetiza los datos de sus usuarios. No tiene publicidad. Es gratuita. Muchas empresas emergentes se crean en base a principios utópicos. Lo destacable no es que naciera con ellos, sino que haya conseguido mantenerlos durante 20 años a pesar de las tentaciones.

Wikipedia, por lo tanto, no es especialmente rentable. Pero tampoco pierde dinero. Se financia con donaciones de particulares y empresas. Muchas de ellas son grandes tecnológicas como Google, Facebook, Microsoft o Apple, que se benefician de su ingente fuente de conocimiento. No lo hace Amazon, que es quien más se aprovecha a través de Alexa. Pregúntale cualquier cosa a este asistente de voz, quien responderá, con la voz de Alexa, es en realidad Wikipedia.

No todo son buenas noticias en el feliz mundo wikipédico. Su gran aniversario coincide con otro más pequeño pero igual de importante: se cumple un año desde que Turquía levantara la censura a esta página (que mantuvo durante casi tres años). Las trabas y bloqueos externos son problemas de sobra conocidos, pero preocupan más los internos. En Wikipedia hay sesgos raciales, culturales y de género. Ocho de cada diez editores en España son hombres y el 80% de los perfiles personales son masculinos. Muchos hechos históricos están contados desde una perspectiva anglosajona o eurocentrista. “Estamos trabajando para solucionar estos problemas”, justifica Maher. “Sobre el tema de género», añade, «estamos muy interesados en saber qué falla dentro de Wikipedia para entender qué falla también fuera: qué dificultades tienen las mujeres para acceder al mundo digital”.

Página del asalto al Capitolio en la edición en inglés de la Wikipedia.

La pandemia y la infodemia: los grandes retos del 2020

Wiki significa rápido en hawaiano. Alude al nombre que recibe una comunidad virtual cuyas páginas son editadas desde el navegador, lo que la hace más ágil y dinámica. El ejemplo más claro de lo que esto implica lo podemos ver comparando cómo una enciclopedia tradicional y una wiki afrontan las grandes crisis del momento. La Enciclopedia Británica de 1924 ni siquiera tenía una entrada dedicada a la gripe de 1918. La entrada de la covid-19 en Wikipedia se actualiza en tiempo real. Tiene cerca de 7.000 artículos escritos en 188 idiomas.

Netha Hussain ha escrito y corregido algunos de ellos. Esta médica e investigadora lleva años editando en la Wikipedia pero nunca lo había hecho tanto como en 2020. “Escribir sobre una pandemia en curso no está siendo fácil”, reconoce la doctora por streaming. “Estar al día con el enorme volumen de investigación científica que se publica todos los días sobre la covid-19 es un desafío, y además hay que presentarlo en Wikipedia en un lenguaje lo suficientemente simple para que todos puedan comprenderlo”.

La simplicidad en sus textos es una de las obsesiones de esta sanitaria, pues sabe que combate un enemigo que ofrece soluciones sencillas a problemas complejos. “La información falsa se extiende como la pólvora en Internet y muchas personas se la creen y la comparten con sus seres queridos”, argumenta. Para acabar con esta práctica, que se ha venido a llamar infodemia, Hussain trabaja no solo para presentar información precisa sobre la covid-19, sino también para enumerar los bulos que la rodean.

Las entradas de Wikipedia dedicadas a la desinformación van más allá de la pandemia. Las noticias falsas y teorías de conspiración son analizadas y explicadas en la enciclopedia digital. Hay quien intenta inocularlas en el propio cuerpo de la web, pero la gran cantidad de voluntarios dedicados a preservar el tono neutral y académico de Wikipedia hace que las falsedades no duren mucho tiempo. Incluso durante períodos especialmente sensibles como las elecciones estadounidenses, que este año, la experiencia ayuda, han capeado el temporal de mentiras mejor que en 2016.

Los últimos meses han puesto a prueba todo lo que conocíamos. También en Wikipedia. La pandemia, el asalto al Capitolio y los convulsos procesos políticos que se suceden en medio mundo tienen su reflejo aquí. Pero su fundador hace un balance positivo. “Creo que las crisis políticas, sociales y ambientales ponen en contexto las cosas”, reflexiona. “Subrayan la importancia de la educación y la información en nuestra sociedad. Y por eso Wikipedia es ahora más importante, fiable y necesaria que nunca”, concluye con tono solemne. Parece que la enciclopedia online ha dejado de ser una broma.

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