Los 8 tipos de cambios básicos actuales representan una real “ensalada verde”

Una conclusión que surge de la limitada variación de las reservas en el Banco Central puede ser por la desconfianza, que se sustenta en factores económicos –entre ellos, el esquema de tipos de cambio múltiple- y que pesa más que tener hoy el mayor tipo de cambio real de los últimos 10 años.

Pero a ¿cuáles tipos de cambios nos referimos? A los ocho tipos de cambio hoy existentes. Entre ellos, pueden fácilmente nombrarse el de la Comunicación del BCRA A 3500, Dólar Solidario, MEP, CCL, Dólar Soja (que podría extenderse al dólar trigo, maíz, carne, automotriz, o servicios dependiendo de las retenciones sobre las retenciones que rigen para cada sector), el Dólar de Importación (bienes finales e insumos), y más.

Una real “ensalada verde” que no sólo tiene dólares con diferentes precios, sino también mercados, restricciones, impuestos, y brechas, producto del desequilibrio macroeconómico.

Un rompecabezas cambiario, o tipo de cambios múltiples, genera innumerables distorsiones para el cálculo económico (precio de ventas / proyectos de inversión) o de certidumbre (reglas).

Un simple ejemplo. Un productor de soja vende su producto a $47 por dólar, puede comprar fertilizantes a importadores a $123 por dólar de no hacerse en el país, o a $75 (dólar UIA), y terminaría cubriendo su ganancia (diferente según los insumos) al CCL. Toda esta evaluación claramente opuesta a lo registrado, por ejemplo, en el 2016 donde había “un solo precio”. El tomador de riesgo solo tenía que ver de mejorar su eficiencia productiva. Y así podemos mencionar otros casos.

Los tipos de cambio múltiples fueron “utilizados profusamente” en políticas de desarrollo entre la década del 50 y 70, no generando un patrón sustentable de expansión, ya que estos incentivos básicamente distorsionaban las ventajas competitivas y comparativas del país.

En un mundo globalizado, estos instrumentos redujeron comercio, inversión y crecimiento en aquellos países pocos países que hoy los utilizan y, ejemplos, de crecimiento poco sustentable como Cuba, Ghana y Zimbabwe.

En oposición, en el resto del mundo rige esencialmente la ley de “un solo precio” para el comercio exterior, turismo y mercados bursátiles; o simplemente, el libre movimiento de capitales.

En la historia de Argentina hubo claros ejemplos que “un solo precio” fue mejor que muchos. La unificación cambiaria y/o de menor presión tributaria (sendero de bajas en retenciones) fueron la Convertibilidad, del 2003 (buenos precios) al 2012, y 2016/2019 con sendas expansiones de la frontera agrícola ganadera, y cosechas y producción pecuaria.

El autor es Economista en Jefe de PPI

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