La principal operación anticorrupción de Brasil gana 5 meses más de vida

La Fiscalía de Brasil aceptó prorrogar el miércoles, pero por menos de cinco meses, la misión del equipo de investigadores de Curitiba que lidera la operación anticorrupción Lava Jato, debilitada por cuestionamientos a sus dos principales figuras, el exjuez Sergio Moro y el fiscal Deltan Dallagnol.

La Fiscalía General de la República (PGR) renovó los mandatos de los 14 fiscales de la Fuerza Tarea de Lava Jato en Curitiba (sur), que vencían este jueves, hasta el 31 de enero de 2021, precisó un comunicado de la institución.

El vicefiscal general, Humberto Jacques de Medeiros, no atendió el pedido de los fiscales de prorrogar por un año esa misión, que desde 2014 llevó a la cárcel a empresarios y políticos poderosos, entre ellos el expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, y tuvo ramificaciones en varios países del continente.

Medeiros adujo que la limitación temporal de la misión se debió a restricciones presupuestarias.

«Prorrogar una fuerza tarea de gran porte que aspira a crecer cuando ya no hay más concursos de funcionarios ni de fiscales (…) no es una cuestión de mera buena voluntad», afirmó.

Lava Jato sufrió en los últimos meses varios reveses judiciales ante instancias que admitieron que hubo abusos de procedimientos como las delaciones premiadas que sirvieron como base para sentencias importantes.

El Fiscal General, Augusto Aras, llamó recientemente a cambiar el rumbo de la lucha anticorrupción para que «el ‘lavajatismo’ no perdure».

Lava Jato, que descubrió una enorme trama de sobornos pagados por grandes constructoras a políticos para obtener contratos en la estatal Petrobras, se extendió a otros estados de Brasil.

Pero la Fuerza Tarea de Curitiba, la capital de Paraná, tuvo a cargo la mayoría de las investigaciones más resonantes, bajo la égida de Dallagnol, que fueron juzgadas luego en primera instancia por Moro.

Moro se vio cuestionado igualmente por decisiones que pudieron favorecer la elección en 2018 del presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro, quien lo nombró ministro de Justicia antes de deshacerse de él en abril de este año, por desavenencias en el manejo de la Policía Federal.

Las «sospechas» se acrecentaron cuando el portal The Intercept Brasil publicó en junio de 2019 mensajes pirateados que dan indicios de un posible entendimiento entre los fiscales y Moro para impedir que la izquierda volviera al poder.

Este caso está pendiente de juicio en el Supremo Tribunal Federal (STF) y podría levar a la anulación de las sentencias contra Lula tratadas por el juzgado de Moro.

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