Eslovenia, un pequeño país en la cima del deporte mundial

Aunque Primoz Roglic y Tadej Pogacar estén brillando en el Tour de Francia, ocupando las dos primeras posiciones de la general, no son los únicos eslovenos en destacar en el deporte, un éxito para un pequeño país alpino de apenas dos millones de habitantes.

«Si se miran los resultados deportivos de Eslovenia, está en el primer nivel. Hay muchos deportistas profesionales top en nuestro país. En lo que se refiere al ciclismo, nos encontramos ante una situación de emulación. Unos y otros nos sobrepasamos para ser mejores cada día», analizó recientemente Roglic, que a sus 30 años está a cuatro jornadas de acabar vestido de amarillo en París.

Con su principal rival en la Grande Boucle, el joven Pogacar (21 años), ambos son las últimas sensaciones de este país que hasta ahora era conocido especialmente por sus basquetbolistas, campeones de Europa en 2017, sus jugadores de voleibol, subcampeones continentales en 2019, y sus esquiadores. El país, de hecho, arbola una montaña en su bandera nacional.

Las estrellas de la NBA Luka Doncic y Goran Dragic, el arquero del Atlético de Madrid Jan Oblak, los futbolistas Luka Zahovic, Josip Ilicic y Robert Beric, el entrenador de fútbol Luka Elsner, los esquiadores Peter Prevc y Tina Maze (ya retirada)… La lista de deportistas eslovenos conocidos mundialmente ya era larga antes de la irrupción de los dos ciclistas.

– «La ambición de ser grandes» –

La razón de este éxito se debe en parte al pequeño tamaño y a la escasa población de este país de la Europa Central atrapado entre Italia, Austria, Hungría y Croacia y que entró a formar parte de la Unión Europea en 2004.

Matej Tusak, reputado psicólogo del deporte en el país y que trabajó con Roglic al comienzo de su carrera, explica que es precisamente el hecho de ser una nación pequeña lo que motiva a los entrenadores a trabajar aún más duro para formar a los talentos deportivos que surgen.

«Si eres entrenador de básket en Estados Unidos, aunque no hagas nada, hay tantos jugadores que, cada cierto tiempo, contarás con algunos talentos con gran capacidad atlética que tendrán una carrera gracias a tu pequeña contribución», explica a la AFP.

«Los eslovenos tienen grandes ambiciones… Esto nos obliga a tomar un camino diferente si queremos tener éxito», añade Tusak.

El apoyo importante del Estado, herencia del pasado comunista, cuando el país formó parte de Yugoslavia hasta su desintegración en 1991, es otra de las razones que explican el éxito del deporte esloveno.

– Obstinación y tenacidad –

El jefe del Comité Olímpico Esloveno, Bogdan Gabrovec, asegura que los deportistas cuentan con un gran apoyo por parte del gran público, creando «un ambiente positivo que motiva a los jóvenes a trabajar en la conquista de nuevos títulos».

Andrej Miljkovic, cronista del semanario deportivo Ekipa24, añade que el éxito de los atletas del país se debe, más que al sistema, al apoyo de sus familias y allegados, a su talento y a «una obstinación y una tenacidad propias».

La imagen de ello podría ser Roglic, convertido en ciclista profesional tras un accidente que le llevó a poner fin a su brillante carrera como saltador de esquí en 2007, cuando era un junior.

Tusak piensa que el paso al ciclismo, un deporte menos técnico pero que exige más resistencia, corresponde a las características de Roglic, un «deportista extremadamente disciplinado y motivado».

– La sombra del dopaje –

La buena salud del deporte esloveno se ha visto ensombrecida por los rumores de dopaje en estos momentos, cuando está siendo juzgado el médico alemán Mark Schmidt, acusado de ser el origen de una red internacional desmantelada el año pasado.

Una de las ramificaciones del caso llegó hasta Eslovenia, donde varios corredores fueron suspendidos desde 2019 por su implicación en esta red, en la que Milan Erzen, un personaje central del ciclismo esloveno, es sospechoso de haber trabajado con Schmidt.

Tusak admite que «siempre existe un riesgo» de dopaje, pero que sería «ridículo» poner en duda los buenos resultados del deporte esloveno. Roglic y Pogacar tienen una «transmisión de oxígeno excepcional», descubierta por un médico deportivo de alto nivel que realizó pruebas a Roglic en 2012, recuerda el psicólogo, que predice aún cuatro o cinco años de éxitos al actual maillot amarillo del Tour.

Por su parte, el periodista Andrej Miljkovic ya ve a Pogacar como futuro ganador de la Grande Boucle. «Es un ciclista de 21 años que, a nivel individual, ya es el rival de Roglic».

Ambos parece que podrán seguir dando alegrías deportivas a los aficionados eslovenos.

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