El titular de la asociación de fiscales rechaza ampliar la Corte Suprema y critica la reforma judicial

El presidente de la Asociación de Fiscales Carlos Rívolo criticó los eventuales cambios que podrían implementarse a partir del proyecto de reforma judicial que anunció el presidente Alberto Fernández. Entre esas alternativas están la ampliación de miembros de la Corte Suprema y la división del máximo tribunal en salas.

Dijo que hay que «olvidarse de una vez de los intentos de modificar la Corte». Explicó que el máximo tribunal «no debe ser dividido en salas» y planteó que no está seguro de «que la Constitución lo contemple». Consideró «incongruente» este eventual cambio: «¿para qué la especialidad en salas si vos pretendés que la Corte solo se pronuncie sobre la constitucionalidad?», afirmó.

Estas dos posibilidades son algunas de las alternativas que evaluarán los integrantes del Consejo consultivo que asesorarán al Presidente sobre las reformas que creen que habría que hacer en la Justicia. Uno de los integrantes del Consejo es Carlos Beraldi, abogado defensor de la vicepresidenta Cristina Kirchner.

El presidente de la Asociación de Fiscales consideró que el proyecto «trata de seguir minando la credibilidad del Poder Judicial, tratando de poner en crisis a la Corte». Advirtió que «si tocan a los miembros, una vez más abrirán el camino a otro cambio en el futuro». Dijo en diálogo con Clarín que no comparte que la Corte deba seguir «las políticas de los gobiernos de turno».

Cuestionó que en el Consejo consultivo «no haya pluralidad política respecto a su conformación» y que «no se invitó a nadie de Juntos por el Cambio, de la izquierda, de las asociaciones de jueces, fiscales y defensores». En relación a Beraldi remarcó que el abogado tiene «varios recursos presentados ante al Corte, y ahora va a opinar respecto del alcance de esa herramienta». «Al menos éticamente algo deberíamos revisar«, opinó.

Rívolo criticó la duplicación de juzgados federales que propone la reforma que anunció el Presidente y que cada uno de los gobiernos «vino con un plan para la Justicia bajo el brazo». «Así pasamos de seis jueces federales a 12, y como ahora no gusta lo que hacen queremos ir a 46», criticó. Consideró que esto «no es una reforma, sino una inflación judicial».

Señaló que aunque hay que hacer un cambio en la Justicia «no es el que esperaba el 90% de los fiscales». Indicó que está «convencidos de la necesidad de aplicar el sistema acusatorio», en el que los fiscales investigan y los jueces controlan el proceso. Explicó que en su consideración «hay que designar muchos más fiscales y no otros 23 jueces federales en la Capital».

Cuestionó que los dirigentes políticos critican a la Justicia Federal, que investiga delitos como corrupción, pero que «acuden a ella a dirimir sus conflictos».

Resaltó que los Tribunales Orales Federales «terminaron los juicios de lesa humanidad, los de narcotráfico se hicieron abreviados, y hace tres o cuatro años se desocuparon para atender las causas por corrupción».

Dijo que sobre los jueces y fiscales «se empiezan a desarrollar presiones de todo tipo: campañas mediáticas, denuncias penales o institucionales» y, en ese sentido, apuntó que desde el poder «se ejerce una presión monumental, y hay que resistirla».

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