El misterio de la mujer calcinada, a metros del edificio de Alberto Nisman: las hipótesis dentro un «laberinto judicial sin salida»

La muerte del fiscal Alberto Nisman no es la única causa que permanece como un enigma desde el verano del 2015 en Puerto Madero. Hubo otra: la aparición del cuerpo de una mujer calcinada frente a las torres Le Parc. El caso motivó diferentes y variadas hipótesis, pero tras cinco años la causa está «reservada».

En la madrugada del 15 de febrero, casi un mes después de la muerte de Nisman, un llamado al 911 alertó sobre el hallazgo de un cadáver a pocos metros del edificio Le Parc, donde vivía el fiscal. Estaba carbonizado, junto a una pared de la subestación eléctrica 89 de Edesur en la plazoleta del Paseo de las Mujeres, sobre la avenida de los Italianos casi en su esquina con Marta Lynch. El caso recayó en la Fiscalía Criminal número 19, entonces a cargo de la doctora Graciela Alicia Bugeiro.

Dada las condiciones del cadáver, el Cuerpo Médico Forense apenas pudo determinar que se trataba de una mujer, que tenía entre 40 y 50 años y medía aproximadamente 1,65 metro. También constató que tenía varices en su pierna derecha y, a partir de la porción de vísceras que llegaron a analizar, que había consumido café horas antes de la muerte. Por el estado que presentaba, ni siquiera se pudieron tomar sus huellas digitales.

El cuerpo estaba carbonizado junto a una pared de la subestación eléctrica 89 de Edesur en la plazoleta del Paseo de las Mujeres. (Foto: Archivo)
El cuerpo estaba carbonizado junto a una pared de la subestación eléctrica 89 de Edesur en la plazoleta del Paseo de las Mujeres. (Foto: Archivo)

La falta de respuestas y la cercanía con el domicilio del exfiscal Nisman agigantaron los fantasmas sobre una posible conexión entre ambos casos. Durante meses se investigaron distintas hipótesis, pero todas con resultado nulo. Cámara del Crimen repasó cada una de las teorías en torno a la misteriosa muerte:

1) Alguien que se electrocutó: Como el cuerpo apareció junto una subestación eléctrica, lo primero que se pensó es podía tratarse de una electrocución. Fue el propio titular del SAME, Alberto Crescenti, quien mencionó esta posibilidad cuando ante la prensa comentó que habían recibido un llamado de emergencias con “un pedido de auxilio por persona electrocutada”. Esta pista fue rápidamente descartada dado que se constató que nadie había entrado a la subestación, ni tampoco se había producido ninguna falla eléctrica, según informó Edesur. Además, se conoció que junto al cuerpo apareció un bidón blanco con restos de combustible.

2) Alguna mujer denunciada como desaparecida: La pesquisa se centró en aquellas mujeres denunciadas como desaparecidas en el período previo al hallazgo. Dos casos despertaron un atisbo de esperanza en la identificación de la muerta. Se extrajo el ADN de las hermanas de dos desaparecidas y se lo comparó con el que se tomó de la víctima. Los resultados del análisis fueron negativos, por lo que esa posibilidad también se descartó.

3) Una persona en situación de calle: A partir de una denuncia anónima -se presume un vecino del lugar- se empezó a investigar esta posibilidad. El testigo contó que una pareja en situación de calle solía merodear la zona junto a varios perros, y que luego de que apareció el cuerpo, solo volvieron a aparecer el hombre y los perros, no así la mujer. Los dichos fueron investigados, pero esa pista también se desvaneció.

4) Una mujer que estuvo en la casa de Nisman: Cuatro meses después, una nueva denuncia anónima llegó a la Fiscalía n°19. En este caso, un hombre llamó para contar que el día de la muerte de Nisman, y en el mismo lugar donde su custodia estacionaba habitualmente el auto, se ubicó otro vehículo, al que habían subido una bolsa grande, parecida a las que se utilizan para llevar palos de golf. La sospecha del denunciante fue que allí se hubieran llevado un cuerpo, al que decidieron mantener oculto para descartarlo tiempo después. La hipótesis fue descartada porque los forenses indicaron que se pudo constatar que la víctima había consumido café no más de un día atrás.

5) Una mujer llamada Alejandra Ravenna: la pista surgió de Twitter, donde comenzó a circular la versión de que A.R era la mujer fallecida. Alguien -con imaginación o maldad- la relacionó por un emprendimiento que Ravenna tenía dedicado a la microfilmación y custodia de documentos. Se decía que guardaba las pruebas de la causa que investigaba Nisman. Sin embargo, no solo se comprobó que la empresa había cerrado dos años antes de estos sucesos, sino que Ravenna estaba viva. Además, se constató que en marzo del 2015 -días después de la muerte que investigaban- estaba terminando los trámites de su desvinculación de un banco, donde había sido gerenta. Todo volvió a fojas cero.

En noviembre de 2015, por pedido de la fiscal Bugeiro, la causa fuera archivada con la firma de la jueza de instrucción Alicia Iermini. Días después se la enviaron al fiscal federal Eduardo Taiano -que investigaba la muerte del fiscal-, ante la posibilidad de hallar un nexo entre ambos hechos. Pero a las tres semanas el expediente regresó al archivo, ante la falta de pruebas que los conectaran.

En diciembre de 2017, la fiscal Bugeiro se jubiló, y la causa caratulada como “muerte por causas dudosas de criminalidad”, fue archivada -como se señaló-, aunque no cerrada. Técnicamente, está reservada.

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