Dennis Hopper contra Orson Welles: un encuentro en la cumbre

En 1941, Orson Welles estrenó Ciudadano Kane, el debut en el cine que luego aspirarían a igualar todos los directores principiantes. En 1969, Dennis Hopper no se quedó muy lejos de conseguirlo con Easy Rider, acto fundacional del nuevo Hollywood y crónica de los cambios políticos en la convulsa sociedad estadounidense, que le convirtió en el supuesto salvador del cine de su país. Pocos meses después de aquel estreno de finales de los sesenta, el viejo maestro, recién regresado a Hollywood tras un largo exilio europeo y habiendo oído por ahí que ese joven sucesor lo idolatraba, decidió invitarlo a su residencia de Benedict Canyon, en Los Ángeles.

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