Coronavirus: Alberto Fernández dialogó con el CEO del laboratorio que desarrollará la vacuna contra el COVID-19

El presidente Alberto Fernández dialogó por videoconferencia desde Olivos con el laboratorio AstraZeneca, que desarrollará en la Argentina la vacuna contra el coronavirus. Se comunicó con el CEO global de la empresa Pascal Soriot, a cargo de la compañía sueco-inglesa que desarrolla el principio activo de la vacuna contra el virus que investiga la Universidad de Oxford.

El mandatario consideró que «se concretó todo: que la vacuna no tenga fines de lucro, que se produzca en Argentina, que se haga en conjunto con México y sea una solución para América Latina». Le agradeció al laboratorio por «haber logrado vincular a todas esas entidades para que esto sea una realidad». Dijo que «no es fácil hacer eso en el mundo en crisis» y les agradeció «por haber pensado en Argentina».

Afirmó que está contento porque el país será «parte de un proyecto de esta naturaleza» y consideró que «el futuro de la sociedad está en el desarrollo de la ciencia y tecnología». Sostuvo que en la Argentina hay «un caudal científico muy importante, que no siempre fue tratado bien desde el Estado».

Explicó que hay «desarrollos científicos que ayudan y colaboran con ese potencial que tiene la Argentina» y destacó el trabajo de la biotecnológica mAbxience del Grupo INSUD. Estuvo acompañado por el director de Acceso y Asuntos Corporativos para Argentina y Uruguay de AstraZeneca, Germán de la Llave.

Mientras que Soriot dijo que «es alentador que Argentina y México se asocien para el beneficio de todos en América Latina» y lo calificó como «un ejemplo de fuerte liderazgo». Dijo que se trata de una de las mejores alianzas, que es «muy eficiente y fluido el trabajo en conjunto».

En línea con las palabras del Presidente, el ejecutivo sostuvo que el objetivo es que la vacuna «tenga un acceso equitativo y llegue a todos sin fines de lucro». Señaló que el mundo «es una gran y único lugar» y que hay proteger a todos los ciudadanos «para luchar contra esta enfermedad».

Soriot le mostró al mandatario una serie de diapositivas de un informe de la empresa sobre el desarrollo de la vacuna. Le presentó tecnologías aplicadas, el relato sobre los estudios que se desarrollan en varios países del mundo e información sobre los resultados de la vacuna que estarán listos para noviembre.

El anuncio del Presidente

La semana pasada Fernández anunció en conferencia de prensa que la producción de esta vacuna para Latinoamérica será en Argentina y México y que estará lista para el primer semestre de 2021. Explicó que el laboratorio firmó un acuerdo con la Fundación Slim para producir entre 150 y 250 millones de vacunas destinadas a toda la región, con excepción de Brasil.

Acompañado por el ministro de Salud Ginés González García, el Presidente sostuvo que el convenio le permitirá al país acceder a la vacuna contra el COVID-19 «entre seis y doce meses antes» de lo que tardaría si no se hubiera firmado el convenio. Aclaró que el antídoto «se encuentra en la fase 3 de desarrollo» y que se distribuirá «equitativamente entres los países que la demanden».

Aseguró que costará entre tres y cuatro dólares y que eso le permitirá a todos los países que puedan acceder. Dijo que se trata de un proyecto sin fines de lucro y que «hay que celebrar la decisión de la empresa y de la Universidad de Oxford, que están garantizando una vacuna sin ganancias y sin beneficios económicos».

Explicó que el hecho de que la Argentina vaya a fabricar la vacuna contra el COVID-19 la sitúa «en un lugar de tranquilidad» por la cantidad de antídotos que se asegurará, con mayor rapidez que en otros países. Aclaró que eso no significa que la gente no deba tomar recaudos para evitar contagios y llamó a la ciudadanía a que tenga la prudencia de cuidarse».

Las claves de la vacuna de Oxford

Está hecha sobre la base de un virus que ocasiona el resfrío en chimpancés y fue modificado genéticamente para que no produzca infecciones en los humanos, explicó ConBienestar. En los ensayos participaron 1077 personas que mostraron que genera anticuerpos y las llamadas células T, que pueden combatir el coronavirus.

El objetivo del primer ensayo en personas de entre 18 y 55 años fue descartar posibles efectos adversos graves, ajustar la dosis y medir la respuesta inmune generada por la vacuna. Resta esperar la finalización de las pruebas a mayor escala para determinar si ofrece inmunidad total y por cuánto tiempo.

El 90% de los voluntarios que participaron de las pruebas desarrollaron anticuerpos neutralizadores luego de que les inyectaran una dosis. Solo hubo diez personas que necesitaron una nueva aplicación, y que produjeron más anticuerpos.

Compartir

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: