AMP.-R.Centroafricana.-La oposición condena la ofensiva rebelde contra la capital y pide un «diálogo real» al presidente

ACNUR cifra en 60.000 las personas que han huido a los países vecinos por la violencia

El NRC alerta del impacto de la creciente inseguridad sobre la situación humanitaria

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

La coalición opositora de República Centroafricana (COD-2020) ha condenado este viernes la ofensiva lanzada el miércoles por varios grupos rebeldes contra la capital del país, Bangui, repelida por las fuerzas de seguridad con el apoyo de la Misión Unidimensional Integrada de Naciones Unidas para la Estabilización en RCA (MINUSCA).

Un portavoz de la COD-2020, que agrupa a una decena de partidos, ha señalado en declaraciones a la emisora Radio France Internationale que la coalición se enmarca en la legalidad y el respeto a la Constitución y las instituciones del país, rechazando así la intentona armada.

Asimismo, el ex primer ministro Anicet Georges Dologuélé, miembro de la COP-2020, ha pedido al presidente centroafricano, Faustin-Archange Touadéra, que abra «un diálogo real e inclusivo» para «garantizar una paz duradera» y «la cohesión nacional».

El portavoz de la sociedad civil centroafricana, Paul Crescent Beninga, ha criticado igualmente la ofensiva de la Coalición de los Patriotas para el Cambio (CPC), integrada por seis de los grupos armados que firmaron el acuerdo de paz de 2019– y ha dicho que «el régimen existente es un régimen democrático».

Por su parte, el portavoz de la Secretaría General de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, ha indicado que la MINUSCA «ha llevado a cabo operaciones adicionales en los alrededores de Bangui, en coordinación con las fuerzas de seguridad».

Dujarric ha destacado que las mismas se han saldado con la incautación de armas y municiones y ha agregado que la situación «es de calma, pero impredecible» tanto en Bangui como en sus alrededores a raíz de la ofensiva, que se saldó con la muerte de un ‘casco azul’ y 30 rebeldes, según las informaciones facilitadas por el Gobierno.

El comandante de las fuerzas de la MINUSCA, Daniel Sidiki Traoré, realizó el jueves una visita a la periferia de Bangui y aplaudió a la población por su apoyo. «Sois gente valiente. Vuestro país se puede fiar de vosotros. Seguid ayudándonos y dándonos informaciones ciertas, lo que nos permitirá neutralizar a estos asaltantes», dijo.

«Hace falta esta interacción con la población porque debe saber por qué estamos aquí, el motivo de la misión y que iremos de la mano hacia la paz y la seguridad», manifestó, según un comunicado publicado por la propia misión a través de su página web.

IMPACTO SOBRE LA AYUDA HUMANITARIA

En este contexto, el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) ha indicado que las operaciones humanitarias en varias zonas del país han quedado suspendidas a causa de los incidentes desatados en el marco de la crisis electoral, lo que ha dejado a parte de la población sin acceso a la ayuda.

«Como la mayoría del resto de organizaciones humanitarias, tuvimos que suspender nuestra respuesta en la mayor parte del país, incluidas las localidades de Nana Gribizi, Basse-Kotto y Mabere Kadei, donde más de 120.000 desplazados dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir», ha dicho David Manan, director de la ONG en RCA.

«Estamos profundamente preocupados por las consecuencias para los civiles que necesitan ayuda, pero es demasiado peligroso para nosotros mantener las operaciones en este momento», ha señalado. Los ataques contra trabajadores humanitarios han obligado a muchas a ONG a cerrar sus oficinas y trasladar a su personal a Bangui.

En este sentido, desde el 15 de diciembre se han registrado 41 incidentes contra personal humanitario, incluido el asesinato de un trabajador de una ONG, en un repunte de la inseguridad que pone a civiles y trabajadores humanitarios en gran peligro.

«Limitar nuestro acceso en el país es como cortar la cuerda salvavidas a más de la mitad de la población que depende del apoyo humanitario para sobrevivir. El diálogo y la interacción entre los civiles y todos los actores militares en RCA es necesario para evitar incidentes sobre el terreno y preservar el espacio humanitario», ha argumentado Manan.

Según los datos del NRC, cerca de 62.000 personas se han visto desplazadas dentro del país y alrededor de 30.000 han huido a los estados vecinos a causa de la inseguridad desatada por las elecciones. Previamente, había más de 600.000 desplazados internos y 600.000 refugiados en los países vecinos.

AUMENTO DEL NÚMERO DE REFUGIADOS

Por su parte, el portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) Boris Cheshirkov ha hecho un llamamiento al «fin inmediato de toda la violencia» y ha indicado que ya son 60.000 las personas que han huido a los países vecinos desde diciembre, una cifra que duplica la de la semana pasada.

«La mayoría han huido a República Democrática del Congo (RDC) a través del río Ubangui, donde el número de llegadas a alcanzado los 50.000 después de que 10.000 refugiados centroafricanos llegaran durante el 13 de enero», ha destacado.

En esta línea, ha manifestado que «cerca de 58.000 personas están aún desplazadas dentro de las regiones afectadas, según las comisiones de movimiento de población, y alrededor de 9.000 han llegado a Camerún, Chad y República del Congo durante el último mes.

«ACNUR aplaude a los gobiernos vecinos por seguir garantizando a los refugiados centroafricanos el acceso al territorio y el asilo pese a las restricciones fronterizas a causa de la pandemia de coronavirus», ha indicado Cheshirkov.

Asimismo, ha destacado que «ACNUR y sus socios en RCA están recopilando informaciones sobre abusos por parte de los grupos armados, incluidos casos de violencia sexual, ataques contra votantes y saqueos» y ha reclamado a todas las partes que «vuelven inmediatamente a un diálogo significativo y a los progresos hacia la paz».

«Los acontecimientos del último mes (…) suponen dar marcha atrás en la tendencia de los años recientes sobre el regreso a casa de refugiados centroafricanos», ha lamentado, al tiempo que ha hecho hincapié en que «ACNUR y sus socios están incrementando la ayuda para las nuevas llegadas, pese a que la pobre infraestructura afecta a la respuesta humanitaria».

Por último, Cheshirkov ha advertido de que el aumento de esta presión provocará que ACNUR «haga frente dentro de poco a una carencia sustancial de fondos», por lo que ha pedido a la comunidad internacional que «expanda urgentemente su apoyo a la respuesta humanitaria en RCA para permitir que más ayuda llegue a los que están en zonas remotas».

LA CRISIS EN RCA

El país está inmerso en la ofensiva de una nueva rebelión, la CPC –integrada por varios grupos rebeldes firmantes del acuerdo de paz de 2019–, que vio la luz antes de las elecciones y de la que el Gobierno acusa al expresidente François Bozizé de estar detrás. De hecho, la Fiscalía abrió la semana pasada una investigación contra Bozizé por lo que ha calificado como «una rebelión en desarrollo» contra el Estado.

Así, acusa al expresidente, al que el Constitucional impidió concurrir a las presidenciales, de apoyar «la rebelión creada bajo el nombre de la CPC», a pesar de que el exmandatario ha negado en reiteradas ocasiones su vinculación con los rebeldes.

Las tensiones aumentaron después de la eliminación de la candidatura de Bozizé y tras las peticiones de la oposición al presidente para aplazar los comicios por motivos legales y la ofensiva de la CDC, que provocó un deterioro de la seguridad y que parte de la población no pudiera ir a votar.

Touadéra fue declarado ganador con el 53,9 por ciento de los votos, mientras que el ex primer ministro Anicet Georges Dologuélé recabó el 21,01 por ciento y en tercera posición quedó Martin Ziguélé con el 7,33 por ciento. La oposición ha denunciado fraudes masivos y diez de sus candidatos, entre ellos Dologuélé y Ziguélé, han pedido que los comicios sean anulados.

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